Sostenibilidad y Yo: El uso inteligente de la energía

La energía más barata es la que no se consume

  1. eficiencia energética

El tema del cambio climático origina una serie de disyuntivas entre energía y ambiente, fuentes fósiles y renovables. Eficiencia energética entra en la discusión, sin lugar a disyuntivas como la irrefutable solución.

La energía más barata es la que no se consume y como con todos los recursos, un uso inteligente de la potencia nos permite ahorros energéticos, de costo, de contaminación ambiental, sin afectar los niveles de confort ofrecidos por el avance de nuestra civilización.

Es lógico que, tras más de medio siglo de confrontar la dependencia en los recursos de derivados fósiles, deben haber formas mejores. Esta clara deducción se hace borrosa cuando los fiduciarios de las reservas de petróleo, gas natural y carbón cabildean para mantener su modelo económico de explotación de recursos al que sus empresas tienen derecho.

Por encima del bienestar del planeta y el mantenimiento de los equilibrios ecológicos, se costea energía, sin entrar a considerar de la menor forma una serie de externalidades que nunca serán pagados a todos los afectados.

Las millonarias inversiones para que una fuente prácticamente gratuita como los recursos hídricos o irradiación solar sean aprovechados, hace inviable en muchas ocasiones la comparación con las fuentes fósiles para generación de energía, debido al incompleto costeo para estas últimas.

Se suma a esto la incertidumbre jurídica de muchos estados para favorecer dichas inversiones y la conflictividad comunitaria, fruto de experiencias pasadas, que al final terminan condenándonos a no evaluar con mayor ahínco y menor escepticismo todas esas nuevas formas mejores.

Afortunadamente se atraviesa cual torrente de oportunidad, la premisa de gastar menos al no consumir.

Iniciativas internacionales a nivel cultura, gobierno e iniciativa privada enuncian como la solución a las problemáticas energéticas, proyectos de eficiencia energética.

eficiencia energética

Los sistemas de gestión ya no solo se enfocan en calidad, manejo humano, cuidado del ambiente; reconocen también en la optimización del recurso energético algo imprescindible y prioritario. Normas de inicio de siglo, terminan consolidándose dentro de la iniciativa ISO, en el sistema de gestión energética ISO 50001.

Más allá de la certificación o de la simple iniciativa de sistematización para hacer un mejor uso del recurso energético, el sentido común de apagar un equipo, iluminación o sistema que no se esté usando se impone como la lógica de solución al problema energético.

Tan sencillo como que si hoy pago 100 y con tomar medidas sin costo pueda pagar 90, me dice que obtuve un ahorro de 10 sin reducir mi grado de confort, solamente ampliando mi nivel de conciencia.

En ejercicios más agresivos, se deciden inversiones de rápida recuperación y repago para dejar de pagar 100 y comenzar a pagar 80 o 75. Desde los contratos de compra de la energía o combustible, pasando por las prácticas operativas y el diagnóstico de desperdicios, hasta la renovación por mejores tecnologías; la eficiencia energética es el mejor aliado de la seguridad energética y en concordancia con el cuidado del planeta y sus ecosistemas.

Las rutas de reemplazo de combustibles fósiles por fuentes de energía renovables son definitivamente una forma de lograr soluciones energéticas, al tiempo que se cuidan temas ambientales como la emisión de gases de efecto invernadero. La otra ruta paralela y complementaria para un Desarrollo Sostenible, se llama Eficiencia Energética.

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